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Tips para prevenir las enfermedades de manera natural.

¿Cómo puedo reforzar mis defensas de manera natural?

(Imagen de Bruno /Germany en Pixabay)

El sistema inmunológico generalmente es llamado “las defensas” del organismo. Su función es la de garantizar una convivencia armónica entre nuestro cuerpo y los microbios que habitan en él. En este post te cuento qué podés hacer y que deberías dejar de hacer para reforzar tus defensas de manera natural.

Adquirir hábitos saludables

Lo primero y principal para mantener tus defensas fuertes el llevar una vida saludable.

Una vida saludable se basa en hábitos o costumbres saludables.

Los principales hábitos saludables que pueden ayudarte mucho a reforzar tus defensas se refieren a tres áreas importantes:

  • Alimentación
  • Actividad física
  • Sueño y descanso

Comer cereales y semillas integrales, vegetales y hortalizas, huevos y lácteos, aporta todas las vitaminas y minerales necesarios para un correcto funcionamiento de tus defensas.

Sí realizas actividad física de manera regular, combinando ejercicios aeróbicos, anaeróbicos y estiramientos, vas a mantener la vitalidad de tu sistema de defensas y, por supuesto, de todo tu organismo.

Sí dormís entre 7 y 9 horas durante la noche, entre las 22:00 y las 7:00, vas a mantener tu cuerpo desintoxicado, así, tus defensas van a funcionar perfectamente.

A menudo cuidamos más al auto que al propio cuerpo. ¡Gran error!

Podemos comprar un auto nuevo, pero tenemos un solo cuerpo.

Por eso el primer paso para reforzar tus defensas de manera natural es adquirir hábitos saludables.

¿Querés empezar ya mismo?

Eliminar los hábitos no saludables

Hay muchos hábitos que perjudican a tus defensas.

Al igual que los hábitos saludables, podemos agruparlos en tres categorías principales:

  • Alimentación
  • Actividad física
  • Sueño y descanso

Sí consumís comida chatarra, fiambres, hamburguesas y salchichas industriales, harinas refinadas, azúcar refinado, bebidas gaseosas, jugos artificiales, postres lácteos  industriales, snacks, bebidas alcohólicas, bebidas frías/heladas, estás cargando el peor combustible, el peor lubricante y la peor agua a tu motor.

¿A quién se le ocurriría usar vino, cerveza, whiskey o gaseosa en el lavarropas o en el radiador de su coche?

Si tu cuerpo está lleno de sustancias tóxicas provenientes de la alimentación, tus defensas no pueden trabajar bien.

La comida chatarra posee un exceso de grasas dañinas para tu cuerpo, que provocan la obstrucción de tus arterias, generando enfermedades cardiovasculares como el infarto al corazón y el ACV.

Los alimentos refinados, con exceso de azúcares y de conservantes químicos provocan hiperglucemia, diabetes y acidez en tu sangre, generando un empobrecimiento de la respuesta inmunológica.

Las bebidas alcohólicas dañan la pequeña circulación y los nervios de tus tejidos, además intoxican el hígado, provocando una deficiencia en la eliminación de tóxicos y un estado inflamatorio crónico que entorpece la inmunidad.

Eliminar los hábitos no saludables puede ser una tarea bastante difícil, ya que requiere un cambio de paradigma en tu vida.

¿Querés aprender cómo eliminar tus hábitos no saludables?

Lee el siguiente post:

El hábito de fumar

Un tema aparte, es el tabaquismo.

Un hábito no saludable que no está asociado a la alimentación, pero involucra algo que introduces por tu boca.

Fumar intoxica tu sangre por efecto directo del humo e impide que llegue adecuada cantidad de oxígeno a tus pulmones.

La mayoría de los fumadores sufren cada invierno de gripes, bronquitis y neumonía con mucho más frecuencia que las personas que no fuman.

Quienes han fumado 1 paquete de cigarrillos por día durante más de 20 años desarrollan un trastorno pulmonar irreversible conocido como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Esta enfermedad provoca que quede aire atrapado dentro de los pulmones y dificulta la eliminación de las mucosidades bronquiales.

El aire atrapado no se elimina al exterior y posee un 45% de vapor de agua. Junto con una temperatura corporal normal de 36-37 grados, sumado a las secreciones bronquiales ricas en polisacáridos, es un “caldo de cultivo” ideal para las bacterias productoras de bronquitis y neumonía.

Según la OMS, cada año mueren alrededor de 8 millones de personas a causa del tabaco.

Un poco más de la sexta parte (1,2 millones) son fumadores pasivos, es decir, que no fuman, pero conviven con uno o varios fumadores.

65.000 de estos fumadores pasivos son niños.

Algo muy bueno es que la mayoría de los fumadores que conoce los peligros del tabaco desea dejar de fumar.

Y lo más importante es que, según las investigaciones de la OMS, “el asesoramiento y la medicación pueden duplicar con creces la posibilidad de que lo consigan”.

Por eso, si deseas dejar de fumar, te presento mi método para que lo puedas lograr y sostener en el tiempo:

Podés leer más aquí:

Y en el último punto de este post voy a contarte sobre la eficacia de la homeopatía para reforzar tus defensas.

La homeopatía es eficaz para reforzar tus defensas

Desde hace dos siglos la homeopatía viene demostrando su eficacia para prevenir y curar todo tipo de enfermedades.

Uno de los datos más antiguos, fue el tratamiento preventivo con Belladonna que hizo el fundador de la homeopatía Dr Samuel Hahnemann, en 1801, en pacientes con un tipo de escarlatina.

De los más de 1300 pacientes tratados ninguno contrajo la enfermedad. Esto es un 100% de efectividad para reforzar las defensas.

En lo que respecta a la prevención y tratamiento de la gripe y neumonía, la homeopatía ha demostrado reducir drásticamente la mortalidad en los pacientes de todas las edades.

Una extensa investigación realizada por el homeópata canadiense André Saine, indica que la mortalidad en los pacientes tratados con homeopatía durante los últimos dos siglos fue solamente del 3,4 % es decir, solo 34 de cada 1000 infectados.

Esta cifra es 4 veces menor que el 13,7 % de la medicina convencional en la era de los antibióticos y mucho más todavía que el 24,4 % de la era pre-antibióticos.

Haciendo cuentas, la homeopatía salva 103 vidas más cada 1.000 infectados que los antibióticos. Es decir, 10.300 vidas más cada 100.000 infectados.

Si tomamos en cuenta que cada año la neumonía mata más de 900.000 niños menores de 5 años de edad, estas estadísticas indicarían que la homeopatía podría salvar hasta 675.000 niños por año.

Escribí un post completo sobre la eficacia de la homeopatía en pacientes con gripe y neumonía. Podés leerlo aquí:

La homeopatía actúa equilibrando la energía de tu organismo y estimulando la propia capacidad de éste para regularse y curarse a sí mismo.

Debido a esto, es muy eficaz para reforzar tus defensas.

Tengo fe en que las autoridades sanitarias algún día se percatarán del enorme beneficio que puede brindar la homeopatía en la prevención de las enfermedades y la incluirán en los sistemas sanitarios oficiales.

Antes de despedirme, quiero que repasemos juntos lo que te he comentado en este post.

Para reforzar tus defensas de manera natural, te recomiendo:

  • Adquirir hábitos saludables
  • Eliminar los hábitos no saludables
  • Realizar un tratamiento homeopático para equilibrarte

Bien, hasta aquí llego hoy.

Te deseo que tengas una vida muy sana y armónica!

Hasta el próximo post!

¿Cómo superar la adicción a las harinas de manera natural?

Las harinas refinadas son la base de la alimentación en nuestra cultura de descendientes de españoles e italianos.

(Foto: 현국 신 de Pixabay)

En toda Europa, desde la antigüedad, el trigo ha sido el principal cereal que consumía la población.

Esto ha dejado una huella en nuestro ADN, que genera dificultades a la hora de querer dejar de comer las harinas.

En este post te propongo un método sencillo para que puedas superar tu adicción a las harinas de manera natural.

Lo más importante es tomar conciencia de que cuanto más refinadas, mayor es su poder adictivo.

Por eso, el primer paso consiste en cambiar el tipo de harinas.

Cambiar las harinas refinadas por harinas integrales

Foto de Kaboompics .com en Pexels

Si bien su sabor es diferente, este es un “precio” realmente bajo si tu voluntad de dejar las harinas es firme.

Hoy en día existen en Internet todo tipo de recetas gratuitas con harinas integrales para que puedas elaborar con ellas tus alimentos favoritos.

Pizzas, pasta, panificados, postres… Puedes hacer recetas deliciosas en tu propia casa utilizando harinas integrales y otros productos como azúcar mascabo, zumos de frutas y leudantes orgánicos.

¿Cuáles son las ventajas de las harinas integrales?

  • Poseen mayor cantidad de fibra: lo que te da más saciedad y, a la vez, hace que se absorban más lentamente los almidones, con lo cual, vas a tener menos hambre durante más horas.
  • Mejoran la limpieza intestinal: al poseer mucha fibra, ésta actua como un “cepillo”, limpiando el interior de tus intestinos.
  • Evitan el estreñimiento: es sabido que las harinas refinadas provocan cierto grado de estreñimiento. Sin embargo, las integrales, por su alto contenido de fibra, estimulan la peristalsis (movimientos intestinales) y favorecen la evacuación.
  • Poseen mayor cantidad de micronutrientes: vitaminas y minerales que se encuentran en pequeñas cantidades en nuestro organismo, pero que cumplen importantes funciones como “ayudantes” en las funciones corporales.

Quizás no tengas demasiado tiempo para ponerte a elaborar tus propias comidas con harinas integrales, o tal vez no tengas habilidad para cocinar.

Esto tampoco puede ser un impedimento para introducir las harinas integrales en tu alimentación, ya que, hoy en día, muchas personas se dedican a elaborar alimentos caseros con estos ingredientes.

Es cuestión de que chequees tus redes sociales y preguntes entre tus conocidos. Seguramente alguno te pasa un dato.

También hay muchísimos productos integraes en los comercios como almacenes naturales, dietéticas e inclusive en los supermercados.

Por lo que ya no puedes seguir poniéndote como excusa que este tipo de productos son difíciles de conseguir.

Muchas veces, con tal de darnos un gusto, revolvemos cielo y tierra para conseguirlo, pero a la hora de tomar una decisión saludable, nos llenamos de excusas.

Este tipo de actitudes hacen que no cambiemos nada, y al final, seguimos con el mismo problema durante años.

Utilizar otros cereales

Además del trigo, existen muchísimos cereales que podés incorporar a tu alimentación.
Maíz, arroz, avena, cebada, centeno, quinoa, soja, amaranto… Hoy en día podés conseguir todo tipo de productos elaborados con estos y otros cereales.

Ayer, justamente, con mi hija hicimos galletas “sin harina”. Una receta muy fácil, rápida y rica para un día nublado y frío. Ideales para acompañar tu infusión favorita. ¡En menos de media hora estaban listas!

Solo usamos 1 taza de avena arrollada, 1 banana (plátano), un poco de manteca (mantequilla) y media docena de almendras.

¿De dónde sacamos la receta? Podés verla aquí.

Una vez, una compañera de trabajo nos invitó con una torta tipo budín, exquisita. No sabíamos de qué harina estaba hecha y le preguntamos. No era harina! Era arroz yamaní integral! Jamás hubiera imaginado que se podía hacer una torta con arroz.

Son solo dos pequeños ejemplos de cómo reemplazar la harina de trigo por otro cereal.

Podés ir buscando tus recetas y armando un recetario propio, compartir lo que cocinás con tus amigos y familiares y así ellos también pueden aprender a cocinar con ingredientes más variados.

Elaborar tus propias galletas, postres y dulces

Foto de DreamyArts en Pixabay

No te das una idea del ahorro que vas a lograr si preparás tus propias comidas y postres.

No solo ahorrarás en dinero, también en salud, porque los ingredientes que uses van a ser más naturales, y necesariamente utilizarás menos conservantes y aditivos químicos, totalmente insalubres.

¿Por qué antes de los alimentos industrializados eran tan poco frecuentes las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer?

Muy simple. Porque la gente cocinaba sus propios alimentos con los ingredientes que extraían de formas más naturales y “caseras”.

Por supuesto que la vida de hoy no nos permite a muchas personas cultivar nuestros propios ingredientes.

Sin embargo, con lo que podés comprar en la verdulería y el súper, es suficiente para que prepares alimentos de gran calidad nutritiva y muy sanos.

Solo lleva un poco de aprendizaje y también desempolvar el libro de recetas de la abuela.

Con eso, más la infinidad de sitios web sobre cocina ya tenés más que suficiente.

Las galletas, postres y demás dulces industriales que ofrecen los comercios, están llenos de productos químicos adictivos y perjudiciales para la salud.

Por eso, si los elaborás en tu casa, te resultará mucho más facil vencer la adicción a las harinas.

Además, y no es una cosa menor, esos alimentos estarán hechos con amor, algo de lo que las máquinas que elaboran los alimentos industrializados no tienen idea.

Cereales “inflados”

Arroz, maíz, amaranto, quinoa… son muchos los cereales “inflados” que podés conseguir en cualquier comercio de alimentos.

Esta es otra forma de incorporar cereales que no san trigo a la dieta.

Habitualmente pensamos en ellos como alimentos para el desayuno o la merienda de los niños.

Pero el único alimento exclusivo para niños es la leche manterna! 😉

Así que puedes comerlos en reemplazo de tus postres, galletas, tortas y demás cosas dulces.
Al ser cereales, son una gran fuente de energía (hidratos), por lo que no tenés que excederte con ellos si no querés aumentar de peso.

También por ser cereales, son fuentes importantes de proteínas y minerales, por lo que no se trata de meras golosinas.

Te invito a que los incorpores a tu desayuno, acompañados de leche o jugos de frutas.

¡Vas a sentir mucha energía durante toda la mañana!

Frutas “bocadillo”

Llamo frutas “bocadillo” a las que podés comer directamente, sin necesidad de pelarlas o de procesarlas de alguna manera.

Uvas, frutillas (fresas), cereas, damascos, ciruelas, almendras, pasas, nueces, maní… Todas ellas pueden reemplazar tus bocadillos a base de harinas.

En vez de tomar un té con galletas, podés tomar un té con uvas, almendras o maní.

Foto: schuger de Pixabay

En vez de un café con torta (pastel), pasas y nueces.

Las combinaciones son libres, solo te daba algunas ideas. Podés realizar las combinaciones que quieras.

¿Te gusta la manzana pero te da pereza comerla porque se oxida?

Probá lo siguiente:

Foto: Pezibear de Pixabay

Cortá la manzana a la mitad y luego en cuartos, sin pelarla. Quitales las partes que no se comen (semillas y esa especie de tallo fibroso que las acompaña). Luego cortá cada cuarto a la mitad y cada una de estas partes en tres o cuatro cubos.

En un recipiente lo suficientemente grande como para que entre la manzana cortada en cubos, colocá agua de red y media cucharadita de sal fina. Revolvé hasta que la sal se disuelva y poné a remojar uno o dos minutos los cubos de manzana en ese agua salada.

Este proceso evita que la manzana se oxide y podrás comer un poquito ahora, otro después, en cualquier momento del día.

Hacé la prueba y contame tu experiencia en los comentarios!

Bueno, estos son algunos tips para que puedas superar tu adicción a las harinas. Espero te hayan resultado útiles y que empieces a cambiar tu alimentación.

Si, como dijo alguien, “uno es lo que come”, cuanto mejor comas, mejor vas a estar y mejor te vas a sentir, también vas a estar más sano y con más vitalidad.

¿Querés participar en mi encuesta “Comer, dormir y hacer ejercicio”?

Estoy recopilando información sobre los hábitos de almientación, sueño y actividad física de la población en general, para poner mi “granito de arena”, es decir, ayuarte publicando contenidos para que aprendas cómo vivir de manera más saludable.

Si te quedaron dudas o querés hacerme algún comentario, no te olvides de escribirme aquí abajo o a prevencion@homeopatiabienestar.com.

Si te interesa tener una vida más saludable, empezá por cambiar tus hábitos.

¿No sabés por dónde empezar?

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En ella vas a aprender a:

  • Ordenar tus horarios de comidas y descanso
  • Adquirir el hábito de realizar actividad física
  • Prevenir las enfermedades generadas por el estilo de vida “moderno” actual.

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Esta promoción no estará disponible por siempre. Está destinada a las primeras 100 personas que se suscriban completando el siguiente formulario.

Date prisa! Y empezá a cambiar tus hábitos para mejorar tu salud y tener una vida más plena y armónica.

Estaré encantado de ayudarte a lograrlo.

Hasta el próximo post!

Un abrazo

La Homeopatía es muy efectiva en pacientes con gripe y neumonía

La gripe y la neumonía son las enfermedades infecciosas más comunes en casi todo el mundo.

En la época de frío, el contagio de estas enfermedades aumenta de forma exponencial.

La homeopatía ha demostrado a lo largo de más de 200 años que es muy efectiva para tratar y prevenir estas enfermedades. En este post quiero hablarte de ello.

La Gripe y la Neumonía en números

La Organización Mundial de la Salud calcula que las epidemias anuales de gripe causan 3 a 5 millones de casos graves y 290.000 a 650.000 muertes.

En los países industrializados la mayoría de las muertes relacionadas con la gripe se producen en mayores de 65 años.

El agente causal es un virus: el Influenzavirus.

Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave o complicaciones de esta enfermedad son:

  • embarazadas
  • niños menores de 5 años
  • ancianos
  • pacientes con enfermedades crónicas (cardiacas, pulmonares, renales, metabólicas, del desarrollo neurológico, hepáticas o hematológicas)
  • personas con inmunodepresión (por VIH/sida, quimioterapia, corticoterapia o neoplasias malignas).
  • personal de salud

La principal complicación de la gripe es la neumonía

Según la OMS, la neumonía es la primera causa individual de muerte infantil en el mundo. La entidad calcula que cada año mueren alrededor de 900.000 niños menores de 5 años por esta infección.

El portal Neumoexpertos.org agrega que, en todo el mundo, cada 15 segundos muere un niño por esta infección.

En el otro extremo de la vida, la neumonía es la tercera causa de muerte a nivel mundial en los mayores de 65 años.

Los microorganismos asociados a la mayoría de los casos de neumonía son bacterias:

  • Streptococcus pneumoniae para la neumonía adquirida en la comunidad
  • Klebsiella pneumoniae y Escherichia coli para la neumonía intrahospitalaria
  • Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa para la neumonía asociada a asistencia respiratoria mecánica

Ante estos números, surgen dos interrogantes:

  • ¿La medicina convencional es realmente efectiva en pacientes con gripe y neumonía?
  • ¿La hoempatía es realmente efectiva en pacintes con gripe y neumonía?

Analicemos la evidencia:

¿La medicina convencional es realmente efectiva en pacientes con gripe y neumonía?

En la actualidad, la medicina oficial considera que el único tratamiento adecuado para las infecciones microbianas son los anti-microbianos.

(Imagen de Steve Buissinne en Pixabay)

En el caso de las neumonías, se dispone de anti-bacterianos, conocidos comúnmente como “antibióticos”. Entre ellos, los más utilizados son los betalactámicos (amoxicilina, ampicilina) y las fluorquinolonas (levofloxacina).

A pesar de estos tratamientos, la mortalidad en pacientes con neumonía adquirida en la comunidad sigue siendo de entre el 21 y el 54% dependiendo de la edad, como podés corroborar en este estudio publicado en la revista Medicina Intensiva.

¿Cómo saber si este tratamiento es realmente efectivo?

Hay dos formas:

  • Compararlo con pacientes sin tratamiento (conducta expectante, siglo XIX)
  • Compararlo con un grupo control en ensayos controlados, aleatorizados y a doble ciego (actualidad)
Conducta expectante (siglo XIX)

Una investigación realizada entre 1837 a 1856 en un total de 2.061 pacientes con neumonía que no recibieron ningún tratamiento, evidenció una tasa de mortalidad promedio del 13%.

Esto supera ampliamente el 21 a 54% de mortalidad en la actualidad con el tratamiento convencional, mencionado por la revista Medicina Intensiva que cité más arriba.

Ensayos controlados randomizados a doble ciego (actualidad)

Uno de los estándares de la investigación médica actual son estos estudios en los que se indica tratamiento activo a la mitad de los pacientes y una sustancia inactiva (placebo) a la otra mitad, llamada grupo control.

Lo de doble ciego es porque tanto el personal como los pacientes desconocen si lo que están tomando es medicina o placebo.

Aun no he encontrado ningún estudio de este tipo. Sin duda que hoy día por cuestiones éticas sería muy difícil que las autoridades sanitarias aceptaran no dar antibióticos a pacientes con neumonía con tal de ver si sirven o no para reducir la mortalidad de estos pacientes.

Solo he podido hallar un estudio realizado en Pakistán con alrededor de 850 niños menores de 5 años diagnosticados de neumonía no-severa de acuerdo con los criterios de la OMS.

Este estudio refiere que no hubieron diferencias estadísticamente significativs entre los niños tratados con antibióticos (amoxicilina oral) y los que no recibieron antibióticos.

Otro problema con los antibióticos es que, su uso indiscriminado ha dado origen a la resistencia por parte de las bacterias a estos fármacos.

La OMS la ha calificado como “una de las mayores amenazas a la salud global y a la seguridad y desarrollo alimentarios en la actualidad”.

El mismo organismo explica que “son las bacterias, no los seres humanos, las que se vuelven resistentes“. Por ende, la resistencia a los antibióticos puede ocurrir en cualquier persona, a cualquier edad y en cualquier país y deja “desarmada” a la medicina frente al paciente con neumonía.

En el caso de la gripe, como es causada por un virus, los antibióticos no producen ningún efecto, ya que estos fármacos solo matan bacterias.

Tampoco existe un tratamiento anti-viral efectivo para esta enfermedad, como sí los hay para otras infecciones víricas, sin ir más lejos, el VIH/SIDA.

Por lo tanto, los tratamientos de pacientes con gripe consisten en aliviar los síntomas de la enfermedad con antiinflamatorios, antifebriles, asistencia respiratoria, oxigenoterapia, etc.

Ante esta situación, algunos médicos investigan otras formas de tratamiento más efectivas y quizás se pregunten:

¿La homeopatía es realmente efectiva en pacientes con gripe y neumonía?

La homeopatía se ha utilizado desde hace 200 años para tratar a pacientes con gripe y neumonía, con resultados terapéuticos que superan los de la medicina convencional, tanto en la era anterior a los antibióticos como en la actualidad.

El Ejemplo de la Pandemia de Gripe Española de 1918-1920

Según una investigación del Dr. André Saine, en la pandemia de gripe española de 1918-1920, más de 66 mil pacientes tratados con homeopatía tuvieron una tasa de supervivencia del 99,3%. Es decir que la mortalidad en este grupo fue de solo el 0,7%.

Un informe de las fuerzas armadas estadounidenses sobre una población de más de 680 mil personas, evidenció una tasa de mortalidad 4 veces más alta (5,8%) en el mismo periodo.

En esa época todavía no existían los antibióticos.

Estas mismas fuentes informaron que los homeópatas atendieron más mujeres embarazadas que los médicos convencionales, con las siguientes tasas de mortalidad:

  • 30% para las embarazadas tratadas con medicina convencional (1.561 casos)
  • 0,7% para las tratadas con homeopatía (2.848 casos)

Es decir, que la mortalidad en este grupo fue 30 veces menor con la homeopatía.

La mortalidad en pacientes con neumonía

Una serie de estudios que agrupó a más de 25mil pacientes con neumonía tratados con homeopatía, acusó una tasa de mortalidad promedio del 3,4%, al menos 6 a 12 veces menor que la mencionada antes en la revista Medicina Intensiva.

Sin embargo, el mismo estudio refiere que la mortalidad de la neumonía en pacientes tratados con medicina convencional es en promedio 13,7%, esto es, 4 veces mayor que con el tratamiento homeopático.

Esto demostraría que la homepatía es al menos 4 veces más eficaz que la medicina convencional para salvar vidas en estos pacientes.

Y no lo digo para rivalizar con mis colegas médicos convencionales, ni para atacar al sistema de la medicina convencional.

Solo intento darte a conocer los números arrojados por las investigaciones más serias en la materia.

Números que reflejan la efectividad basada en la evidencia de una de las terapéuticas más atacadas por la prensa médica mundial, muchas veces sin fundamentos serios ni pruebas científicas de calidad que los avalen.

Por último, algo que no ocurre con los tratamientos homeopáticos es la aparición de gérmenes resistentes, como pasa con los antibióticos.

Esta ventaja, sumada a los casi nulos efectos adversos de los remedios homeopáticos, la hacen a mi juicio, la primera opción terapéutica en estos pacientes.

Te propongo repasemos un poco lo que te he contado, para que ordenes tus ideas luego de tanto bombardeo estadístico:

  • La gripe y la neumonía, en conjunto, se cobran cada año al menos 1.5 millones de vidas
  • La gripe es causada por un virus, no hay antivirales efectivos y los antibióticos tampoco sirven para tratarla
  • La neumonía es causada por bacterias y hay varios anti-bacterianos (antibióticos) que se utilizan para tratar esta enfermedad
  • Así y todo la mortalidad en pacientes con neumonía oscila entre el 21 y 54%, dependiendo de la edad.
  • Estudios del siglo XIX reportaron tasas de mortalidad mucho menores en pacientes con neumonía sin ningún tipo de tratamiento
  • La resistencia de las bacterias a los antibióticos complica el tratamiento convencional, dejando “desarmada” a la medicina
  • La homeopatía ha demostrado ser efectiva en pacientes con gripe y neumonía
  • La homeopatía tiene la ventaja de no producir resistencia como sí ocurre con los antibióticos
  • La homeopatía reduce al menos 4 veces el riesgo de morir por ambas enfermedades
  • El tratamiento homeopático en pacientes con gripe y neumonía podría salvar alrededor de 1 millón de vidas por año
  • Los remedios homeopáticos carecen casi totalmente de efectos adversos

Ha sido un gusto compartir esta información contigo.

Nos vemos en el próximo post!

Un abrazo

¿Qué me está enseñando la pandemia COVID-19?

Estamos viviendo una catástrofe humanitaria sin precedentes. La pandemia COVID-19 ha golpeado al mundo de manera inesperada. Las grandes potencias mundiales están sufriendo efectos devastadores.

En este contexto y gracias a la ayuda del aislamiento preventivo, he tenido mucho tiempo para reflexionar.

Y en medio de estas reflexiones me he dado cuenta de que este fenómeno de la pandemia me ha dado la oportunidad de aprender dos cosas muy importantes:

  • El COVID-19 le ha dado un golpe a los centros vitales del individualismo
  • No estamos suficientemente preparados para cuidar la vida

Un golpe al individualismo

La actual pandemia nos ha puesto a todos los habitantes del mundo en igualdad de condiciones.

Tuvimos que aprender a quedarnos en casa y a convivir.

¿Estábamos preparados?

Muchas familias fueron sorprendidas por esta pandemia en medio de una situación caótica: violencia de género, vísperas de divorcios, familiares varados en el extranjero, trabajo informal, pobreza, etc.

¿Qué podemos hacer por ellos?

¿Vamos a seguir pensando que es su propio problema y que no tenemos nada que ver?

La indiferencia hacia el sufrimiento de los otros nos ha estado consumiendo todo este tiempo.

¿Nunca pensamos que el modelo actual de “sálvese quien pueda” en algún momento nos va a dejar “fuera de sistema” a nosotros mismos?

A pesar de ser una especie dotada de razón y espiritualidad sublime, hemos decaído al nivel animal, viviendo solo para competir por la supervivencia.

En esta gesta individualista nos hemos olvidado de cómo con-vivir, “vivir-con”, vivir juntos, sin excluir a nadie.

La indiferencia excluye. El individualismo excluye. Hemos tratado al diferente como “ajeno” durante tantos miles de años…

¿Acaso no somos todos seres humanos? ¿No solemos llamarnos a nosotros mismos “la humanidad”?

Sin embargo vivimos en permanente disociación entre lo que inteligimos y lo que hacemos.

El Coronavirus ha quitado la máscara de cada uno de nosotros. Se ha revelado quién es quien.

Estamos ante una oportunidad invaluable para aprender y mejorar.

Convivir en paz en este mundo no sería posible sin aprender a convivir en paz en nuestro pequeño mundo: la familia.

Y para vivir en familia hay que cambiar la competencia por la solidaridad.

La base de la solidaridad es la empatía: puedo sentir lo que tú necesitas, ponerme en tus zapatos.

Y ser solidario implica actuar: ayudar al otro.

Ayudar con materiales quizá no está al alcance de todos en esta época en que conviven el derroche y la escasez.

Hay mil y una formas de ayudar cuando el corazón está sintonizando la frecuencia de la solidaridad.

Cuando sientas que ya no tienes forma de hacer nada por esos que sufren, todavía queda algo por hacer: rezar.

Y aunque puedas hacer mucho, también podés rezar por aquellos a quienes tu ayuda material no alcanza.

Rezar por el bien de todas las personas sin descuidar las responsabilidades de nuestros diversos puestos en la familia y la sociedad.

Así lograremos dar un golpe de “knock out” al individualismo y dejarlo “fuera de combate”, para instalar una nueva humanidad basada en la solidaridad.

Aprendamos a cuidar la vida

Una paciente me dijo “parece mentira, tenía que venir el coronavirus a enseñarnos cómo lavarnos las manos”.

Esta pandemia nos interpela:

¿Cuánto has cuidado tu vida este tiempo?

Saber lavarse las manos es algo básico, muy básico.

¿Cuánto hemos cuidado nuestra vida si tuvo que ocurrir una pandemia para que aprendamos a lavarnos las manos?

Reconozco que hasta suena ridículo. Pero ¿es cierto o no? Me pregunto a mi mismo ¿He cuidado bien mi vida?

Un hecho importante es que la pena mayor para un criminal sea por quitar la vida a otro ser humano.

Asimismo, el principal derecho humano es el derecho a la vida.

¿Cuánto sabemos sobre cómo cuidar nuestra propia vida?

Y, ¿Cuánto de lo que sabemos sobre cuidar nuestra propia vida lo llevamos a la práctica?

Hace poco, en la casa de un familiar me llamó la atención el diseño de un paquete de cigarrillos.

Una imagen horrorosa de un paciente en terapia intensiva lleno de tubos y mangueras, junto a un texto aún más horroroso: “Fumar produce cáncer de pulmón”. Con mayúsculas y negrita.

Wow! Me dije. ¿Por qué alguien querría vender a otro ser humano algo que produce cáncer?

¿Acaso no es un anuncio expreso de un homicidio?

¿Qué diferencia hay con decirle a una persona “esta bala que voy a meter en tu cabeza te ocasionará la muerte”?

Y más siniestro aún: cómo promocionar mi bala mortal para que sea “legal” y te la pueda vender sin problemas. ¡Bum!

Quedé muy shockeado con estos pensamientos.

Y me pregunto a mi mismo cuántas veces les doy a los demás cosas que los dañan…

Cosas como rencor, codicia, ignorancia…

¡Tengo tanto por corregir!

Las cuatro “patas” que dan estabilidad a la salud

Quiero retomar el tema del auto-cuidado: cuidar la propia vida.

Hay cuatro “patas” en que se basa el auto-cuidado:

  • Higiene
  • Alimentación
  • Horarios
  • Ejercicio

La higiene como la estamos haciendo hoy día es extrema. Es lógico porque estamos viviendo una situación extrema.

Sin embargo, ante la impaciencia provocada por el aislamiento prolongado, ¿estás deseando que “esto” se termine para dejar de usar desinfectantes?

También necesitamos respetar los horarios fisiológicos para poder mantener una vida sana.

Me he sorprendido de que muchas personas tomaron la cuarentena como vacaciones prolongadas, sintiéndose liberados de la rutina de sus horarios habituales.

Esto los ha llevado a comer y dormir desordenadamente, sin imaginar las consecuencias que ese caos de horarios puede tener sobre la salud.

Otras personas aprovecharon para ordenar sus horarios de comidas, trabajo, estudio y esparcimiento.

Todos somos libres para decidir. Y los resultados que obtenemos derivan de las decisiones que tomamos.

Cuidar la vida implica también alimentarse adecuadamente y hacer ejercicio.

He visto muchos que han aprovechado la cuarentena para hacer ejercicios regulares mirando videos por Internet o asistiendo a clases virtuales.

Tambien he conocido muchas personas que han tomado la cocina como su nueva base de operaciones y se dedican a preparar alimentos súper saludables para su familia.

Lo que más lamento siendo médico es que a nivel mundial la medicina le haya fallado tanto a la población.

No lo digo por su actuación ante la pandemia.

Me refiero a que le hemos fallado a las personas que están muriendo por coronavirus.

En su inmensa mayoría son adultos mayores y ancianos con enfermedades previas, también llamadas comorbilidades.

Las tres comorbilidades más frecuentes de las “víctimas” de COVID-19 son:

  • Enfermedades cardiovasculares
  • Diabetes no-insulinodependiente
  • Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

¿Por qué digo que los médicos les hemos fallado a estos pacientes?

Porque no les hemos ayudado a prevenir estas tres enfermedades.

Ninguna de las tres son enfermedades en sí mismas, sino consecuencias de un estilo de vida.

Las cardiovasculares son producto de una alimentación basada en exceso de grasas, sedentarismo y sobrepeso.

La diabetes no-insulinodependiente, también llamada diabetes de adulto o diabetes tipo 2, se debe al exceso de hidratos de carbono en la dieta, sobrepeso y sedentarismo.

La principal causa de EPOC es el tabaquismo.

Ningún médico podría negar que llevar una alimentación balanceada, hacer ejercicio regular, mantener un peso normal y dejar de fumar mejoran considerablemente la calidad y expectativa de vida del ser humano.

Pero no sé cuántos de mis colegas se preguntan ¿por qué la gente no hace caso a nuestras recomendaciones saludables?

Muchos de nosotros, me refiero a los médicos, no seguimos estas recomendaciones. ¿Que podríamos exigir entonces a la gente? ¿De quién van a tomar el ejemplo los pacientes, la familia?

¡Tenemos mucho por mejorar aún!

Si tan solo le hubiéramos podido enseñar a comer mejor, a encontrar una actividad física acorde, a mantener el peso y a dejar de fumar a nuestros hermanos, padres y abuelos, hoy se estarían salvando miles de vidas.

El coronavirus es una contingencia única, pero la gripe y la neumonía son la principal causa de muerte por infecciones en los adultos mayores todos los años.

Y adivina quiénes dentro de esta población son los que mueren en mayor proporción…

Los que tienen esas tres comorbilidades.

Por lo tanto, enseñándoles a comer, a mantener peso, a hacer ejercicio y dejar de fumar, los estaríamos salvando de morir por estas infecciones también.

En fin, decimos que cuidamos la vida, exigimos que se respete nuestra vida, pero tiene que venir un virus a enseñarnos a lavarnos las manos, algo básico.

Otra vez la disociación intelectual con los hechos.

Pensamos: “Del dicho al hecho hay un largo trecho”. Entonces no hacemos nada porque hay que recorrer “un largo trecho”.

¿Hasta cuándo vamos a dejar que nuestra pereza nos mate?

Sería muy triste que después del coronavirus no cambiemos nada.

Esto es lo que me está enseñando esta pandemia.

Es una enorme felicidad tenerlos a ustedes para poder compartir estas reflexiones.

Espero recibir muchos comentarios y que podamos seguir reflexionando juntos.

Deseo que todos tengamos una vida sana y armónica.

!Hasta el próximo post!