Archivo de la categoría: Fundamentos

En esta categoría se agrupan los posts que tratan sobre los fundamentos científicos de la homeopatía.

La Homeopatía busca tratar al enfermo para curar la enfermedad

Por más que parezca obvio que cualquier medicina busca curar las enferemedades, no es tan así. Muchas veces tratar la enferemedad parece más importante que curarla. Enteráte cómo es el enfoque de la Homeopatía sobre los conceptos de enfermedad y enferemo.

Existen enfermedades, claro. Neumonía, cistitis, artrosis, cáncer, epilepsia, y una larguísima lista. La Homeopatía no niega la existencia de las enfermedades.

A la vez, existen enfermos, esto es muy cierto. El enfermo es la persona que padece la enfermedad. Es decir, detrás de la enfermedad, hay una persona que padece, que sufre. La Homeopatía pone el énfasis en el enfermo, en la persona sufriente, para comprender cómo ha llegado a enfermar y cómo devolverle la salud.

No hay enfermedades, sino enfermos

Este era el concepto de Hipócrates, el padre de la ciencia médica occidental.

Cada enfermo es una unidad indivisible y a la vez un ser irrepetible, diferente de cualquier otro.

Aunque comparta el nombre de la enfermedad con otras personas, sus síntomas siempre van a tener un matiz personal, no solo subejetivo, sino también objetivo.

De esta manera, un paciente con un orzuelo puede tener apenas elevado un punto en el borde del párpado, levemente rosado y sin que parezca que va a supurar. Otro paciente con un orzuelo quizá tenga una gran inflamación y dolor, con coloración violeta oscura del párpado y una supuración franca, purulenta.

Por otra parte, el primer paciente está muy preocupado por su orzuelo, teme que sea una enfermedad grave y se queja de gran dolor. El otro paciente, a pesar de su gran orzuelo violeta y supurante, no está tan preocupado, sino que está más molesto porque sus familiares y amigos no lo aprecian y él se siente muy solo en el mundo, como abandonado.

Ambos tienen la enfermedad “orzuelo”, pero sus signos objetivos y síntomas subjetivos son muy diferentes.

En Homeopatía esto implica que cada uno va a recibir un remedio diferente.

Esto es lo que enfatiza la medicina homeopatica sobre el postulado hipocrático “no hay enfermedades, sino enfermos”.

No hay enfermos, sino enfermedades

Esta es la teoría de Galeno, considerado padre de la farmacia moderna.

Por supuesto que las enfermedades existen, la Homeopatía jamás lo ha negado.

De hecho, no cambiamos los nombres dados por la medicina convencional a las enfermedades. Esto nos permite tener un lenguaje común con nuestros colegas alópatas (alopatía: el otro nombre de la medicina convencional).

No obstante, la Homeopatía tiene su propia clasificación de las enfermedades, según sean agudas o crónicas y, además, según deriven de una tendencia interna o no.

Enfermedades agudas son las de comienzo visible, rápido y evolución autolimitada: el paciente se cura totalmente o muere prematuramente a causa de la enfermedad. Dentro de este tipo de enferemedades destacan las epidémicas.

Las enfermedades crónicas son las que comienzan de manera imperceptible y cursan insidiosamente, afectando con el tiempo órganos cada vez más importantes y en ningún momento evidencian tendencia a curarse. Todo lo contrario, van empeorando cada vez más el estado del paciente hasta acabar prematuramente con su vida.

No se consideran enfermedades crónicas a las que derivan de malos hábitos de vida o de exposición laboral o por otra causa a agentes tóxicos externos.

Las verdaderas enfermedades crónicas derivan siempre de tendencias internas. Básicamente, estas tendencias son tres: disfunción, crecimiento y destrucción.

Bajo estas tres tendencias se agrupan la inmensa mayoría de enfermedades crónicas.

Por ejemplo, dentro de la tendencia disfuncional se agrupan casi todas las enfermedades inflamatorias crónicas: rinitis, sinusitis, gastritis, neuritis, etc.

La tendencia al crecimiento da origen a enfermedades como verrugas, condilomas, lipomas, pólipos, etc.

Y la tendencia destructiva, a: úlceras, gangrena, enfermedades degenerativas como el Parkinson, la esclerosis múltipe, etc.

Por lo tanto, conocer a fondo el comportamiento de las enfermedades es extremadamente indispensable para cualquier médico homeópata.

El todo es más que la suma de las partes

Hay enfermos y hay enfermedades. El homeópata investiga las características individuales de la enfermedad de cada paciente con el objetivo de indicarle un tratamiento que pueda devolver el equilibrio a su organismo.

¿Cuáles son los síntomas distintivos de la artritis reumatoide que padece María?

¿Y las molestias más peculiares de la úlcera duodenal de Gastón?

Los síntomas y signos de la enfermedad son la guía que tenemos los homeópatas para seleccionar el tratamiento más apropiado para el paciente.

El tratamiento homeopático puede erradicar la tendencia que da fundamento a su enfermedad crónica.

El resultado es la restitución del equilibrio del paciente.

Bien, hoy llego hasta aquí.

Espero que este post te haya aclarado tus dudas sobre el enfoque de la homeopatía en lo que respecta a enfermedades y enfermos.

Si deseás que te aclare algunos puntos sobre este tema, podés comentar en el apartado debajo del post.

Finalmente, quiero invitarte a que te suscribas al blog, para que puedas acceder a contenidos exclusivos, descuentos pra comprar mis ebooks y otras promociones.

Al suscribirte, recibirás como regalo de bienvenida, mi eBook “Homeopatía: Despeja tus dudas. Conoce sus beneficios.”.

En él he escrito mis respuestas a una serie de preguntas frecuentes que suelen hacer las personas que tienen dudas y curiosidad acerca de la homeopatía.

He intentado utilizar el lenguaje más simple posible, como si estuviera hablando contigo sentados en mi consultorio, como lo hago todos los días con mis pacientes.

Para suscribirte al blog, completá el formulario de más abajo.

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Deseo que mi eBook “Homeopatía: Despeja tus dudas. Conoce sus beneficios” te sirva como una introducción al mundo de la homeopatía y que por medio de él puedas comprender cómo funciona.

Estoy preparando una Segunda Edición a la voy a agregar varios capítulos más, para profundizar sobre algunos temas como:

  • Cómo tener un embarazo sano con la homepatía
  • Se pueden reemplazar los remedios “de por vida” por remedios homeopáticos
  • Cuáles son los Cuatro Pilares en que se basa la homeopatía

Y también estoy preparando un capítulo completo sobre las Tres Tendencias patológicas que mencioné al principio de este post.

Todo para que puedas conocer la homeopatía desde adentro, desde sus bases y para que comprendas claramente cómo puede ayudarte a vos y a tu familia.

Espero que esta Segunda Edición ampliada y corregida te ayude a despejar todas las dudas y conocer las amplias ventajas y beneficios que brinda la homeopatía.

Nos vemos en el próximo post!

Un abrazo

¿Querés saber cómo se elabora un medicamento homeopático?

La Homeopatía tiene su propia técnica farmacológica. Los remedios homeopáticos se preparan en laboratorios especializados y los preparadores deben tener una capacitación especial. En este post te cuento cómo lo hacen.

Te pido perdón porque en este post me puse un poquito técnico en algunas partes.

Como toda cosa nueva, la primera vez que la vemos no comprendemos bien de qué se trata. Lo mismo puede pasarte con este post, sobre todo cuando leas sobre las diluciones infinitesimales y escalas de preparación de los remedios homeopáticos.

Seguro que vas a tener que leer más de una vez algunos párrafos.

Te prometo explicártelo lo más sencillo posible y con la menor cantidad de tecnicismos. Vamos a ver qué sale!

Obtención del principio activo

Es el primer paso de la elaboración de cualquier remedio hoemopático.

Los principios activos utilizados en homeopatía provienen de los tres reinos de la naturaleza:

  • Reino vegetal
  • Reino mineral
  • Reino animal.

En el caso de los vegetales, la obtención del principio activo se realiza mediante la maceración alcohólica de las plantas frescas o secas, dando lugar a lo que se conoce como Tintura Madre.

Las Tinturas Madres no son un remedio homeopático en sí, como muchos creen equivocadamente, sino la materia prima a partir de la cual se elaboran los medicamentos homeopáticos de origen vegetal.

La obtención de los principios activos de los minerales se realiza mediante la trituración en mortero.

En el caso de las sustancias de origen animal, el principio activo puede obtenerse por maceración alcohólica del animal entero, como es el caso de los insectos y otros artópodos.

Otros derivados animales sólidos, como las valvas de moluscos, deben triturarse para poder tranformarse en principios activos homeopáticos.

Y también pueden obtenerse por dilución alcohólica, como en el caso de las secreciones de ciertos animales (leches de mamíferos, secreciones glandulares como almizcle y similares, toxinas ofídicas, etc.)

Luego de obtenerse los principios activos (las “materias primas”), comienza el proceso de elaboración de las llamadas “potencias” o “diluciones” homeopáticas.

Este proceso, llamado “dinamización” o “potentización” consiste en diluir a concentraciones infinitesimales según escalas preestablecidas y someter a altas fricciones a dichas diluciones en cada pasaje.

Te lo explico más sencillo a continuación.

Dilución infinitesimal

Para que una sustancia a ser utilizada como medicamento homeopático pierda su toxicidad, se la diluye siguiendo escalas preestablecidas.

Las escalas de dilución más utilizadas son la decimal, la centesimal y la cincuenta milesimal.

Escala decimal

En la escala decimal (D), el principio activo se diluye diez veces en alcohol + agua destilada y se le dan diez sacudidas fuertes (sucusiones), para formar la dilución 1D. Luego ésta se diluye diez veces más y se le efectúan 10 sucusiones, formando así la 2D y así sucesivamente.

Escala centesimal

En la centecimal (C), es similar, solo que diluyendo cien veces la solución anterior y efectuando cien (100) sucusiones en cada paso.

Escala cincuenta milesimal

En la cincuenta milesimal (LM), es un poco más complejo. El principio activo se atenúa a la millonésima mediante tres pasajes de trituración centensimal, es decir, una parte de la trituración anterior en 100 partes de azúcar de leche (lactosa).

Luego se toman 0,063 gramos (1 grain) de esta trituración y se disuelven en 500 gotas (25ml) de una solución de alcohol al 75% + 25% de agua destilada.

Finalmente, se diluye esta última cien veces más en alcohol puro y se le dan 100 sucusiones para formar la 1LM.

Para preparar la 2LM, se toma 1 gota (0,05ml) de la 1LM y se impregnan 0,315 gramos de microgránulos de azúcar.

Luego, se toma 1 de esos microgránulos (peso aproximado 0,00063 gramos, o sea 0,63 miligramos) y se lo mezcla con 1 gota (0,05ml) de agua destilada y 100 gotas (50ml) de alcohol puro. Luego se le dan 100 sucusiones y… Listo! ¡Quedó hecha la 2LM!

Las diferentes escalas de dilución permiten que los homeópatas dispongamos de mayor versatilidad a la hora de realizar tratamientos.

Sucusión

Ya mencioné este término en la sección anterior. Se refiere a sacudidas fuertes que se le dan a las diluciones. ¿Para qué se hace esto?

La fricción que provocan las sucuciones sobre las moléculas del principio activo, dan como resultado la liberación del potencial curativo de las sustancias.

Así, sustancias consideradas medicinalmente inertes en estado bruto, como el polen de Lycopodium clavatum, las valvas de la ostra perlífera (Calcarea carbonica) o la sal marina (Natrum muriaticum), se han convertido en potentes remedios homeopáticos.

Estudios de investigación básica in vitro (células, tejidos) e in vivo (animales, plantas) han demostrado el efecto de las dosis homeopáticas, altamente diluidas y sometidas a altas fricciones mediante sucusiones.

Al liberarse mediante la sucusión la potencia curativa de las sustancias de los tres reinos de la naturaleza, aparecen propiedades curativas nuevas, como que las valvas de ostra perlífera puedan ayudar a chicos con lentitud en el aprendizaje, miedos nocturnos y timidez, alergias respiratorias crónicas, asma, amigdalitis crónica, hipertrofia de amígdalas, trastornos nutricionales, etc.

Gracias a este proceso de dilución + sucusión, el tan tóxico mercurio, puede curar a pacientes con cuadros supurativos, como anginas con pus, otitis supurada, abscesos y forúnculos.

La inofensiva violeta de los alpes (cyclamen europaeum) puede curar pacientes con conjuntivitis, migrañas y estados melancólicos.

El irritante veneno de la mosca española (cantharis vesicatoria) puede curar muchos pacientes con cistitis y uretritis.

El ornamental jazmín amarillo (gelsemium sempervivens) se transforma en un potente medicamento para enfermos con gripe.

En fin, este novedoso uso de la fricción en la técnica farmacológica es exclusivo de la Homeopatía.

Con él se logra hacer que dosis tan pequeñas como las de la escala LM sean remedios muy activos y potentes para curar a los pacientes.

Bueno, hasta acá te cuento hoy.

Repasando un poco, en este post aprendiste:

  • Que los remedios homeopáticos no son solo vegetales, sino provienen también de los reinos mineral y animal.
  • Que las dosis homeopáticas son muy pequeñas, muy diluidas (infinitesimales)
  • Que mediante la alta fricción se liberan las propiedades curativas ocultas de las sustancias de la naturaleza
  • Que esto último permite que las dosis tan pequeñas conserven acción terapéutica

Si te quedaron dudas o te surge alguna pregunta sobre este tema, enviame un comentario.

Te dejo para que veas estas otras publicaciones:

También quiero invitarte a suscribirte al blog, para acceder a contenidos exclusivos, descuentos en mis ebooks y otras promociones.

Al suscribirte, vas a recibir de regalo mi eBook “Homeopatía: Despeja tus dudas. Conoce sus beneficios”.

He escrito este eBook con la idea de facilitar a las personas que dudan todavía sobre adoptar la homeopatía como medicina de cabecera para atender sus problemas de salud y los de su familia.

En mi eBook respondo las preguntas más comunes que me hacen a diario aquellas personas que desean definir su decisión de comenzar un tratamiento homeopático, pero que todavía dudan porque no encuentran respuestas claras y simples a sus interrogantes.

Por eso, he escrito este eBook con la menor cantidad posible de tecnicismos y lenguaje médico. Lo he escrito como si estuviera hablando contigo un día cualquiera sentados en mi consultorio.

Deseo que cumpla el objetivo de ayudarte a despejar tus dudas y conocer los beneficios y ventajas de la homeopatía.

Para descargarlo ya, completá el formulario de más abajo.

Al suscribirte a Homeopatía y Bienestar, también vas a recibir periódicamente mi newsletter con todas las actualizaciones y promociones exclusivos para suscriptores.

Una vez que hayas completado el formulario, recibirás un email para confirmar tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Pulsa el botón “Quiero mi regalo!” y ¡Listo! Ya serás parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Si no encontrás el email de confirmación en la bandeja de entrada, revisá tu correo no deseado. Seguramente el email está allí.

No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Hasta el próximo post!

Muchas gracias!

La “enfermedad” individual

El objetivo del tratamiento homeopático es devolver el equilibrio a la Energía Vital. Para lograrlo el homeópata debe comprender primero la “enfermedad” individual.

Supongamos que hay varios pacientes con una misma enfermedad,

Todos van a tener un conjunto de signos y síntomas comunes, por eso se les diagnosticó “esa” enfermedad.

Sin embargo, en cada paciente vamos a encontrar modalidades peculiares de cada uno de esos signos y síntomas.

Te lo explico mejor con un ejemplo

La enfermedad “migraña” se caracteriza por:

  • dolor de cabeza
  • de aparición periódica
  • o ante ciertos estímulos,
  • precedido o no de un “aura”,
  • y que puede ir acompañado de otros síntomas, como vómitos, mareos, fotofobia, etc.

Hay pacientes con diagnóstico de “migraña” cuyo dolor aparece cada semana, o cada 2 semanas, o previo a las menstruaciones. En otros no sigue ningún patrón. Cada paciente tiene su propio patrón de periodicidad.

En algunos, el dolor aparece por usar mucho la vista, otros por exponerse al sol, otros por desarreglos de comidas, otros que les aparece por todas estas causas y también por el café, otros por el alcohol, etc. Cada paciente tiene su propia “paleta de desencadenantes” de migraña.

En cuanto al tipo de dolor, hay algunos que lo sienten como una pulsación, otros como una puntada arriba del ojo, otros como que el cerebro está agrandado, etc., y todas las combinaciones que se te ocurran. Cada paciente tiene su propio tipo de dolor de cabeza migrañoso.

El aura en algunos puede ser una sensación en el estómago, otro puede ver un halo de color alrededor de las luces, otro como si fuera a evacuar los intestinos, etc. Cada paciente tiene su propia aura migrañosa.

A algunos les molesta mucho la luz (fotofobia) y a otros no. Unos vomitan durante el dolor de cabeza y otros no lo hacen. Puede ser que a alguno no le moleste la luz, pero que tenga mareos. Etcétera, etcétera. Cada paciente tiene sus propios síntomas concomitantes dentro de su cuadro de “migraña”.

Si sumamos todos los síntomas “propios” de cada paciente migrañoso, parecería que son todas enfermedades diferentes, aunque con rasgos comunes. Y de hecho es lo que son para la Homeopatía. Cada paciente con diagnóstico de “migraña” tiene su “migraña individual”, por así decirlo.

La enfermedad individual permite realizar un tratamento personalizado

Esos síntomas individuales son los indicadores de lo que llamo “enfermedad” individual. Y son los más importantes para encontrar el medicamento simillimum.

Resumiendo, el simillimum es el remedio que produjo en personas sanas una enfermedad lo más similar posible a la del enfermo.

Esa mayor similitud debe darse respecto de los síntomas y signos de lo que llamé “enfermedad individual”, como el ejemplo de la “migraña”.

Cuando el paciente toma su medicamento simillimum, su enfermedad se curará de manera “suave, rápida y permanente”, como lo demuestran las innumerables experiencias clínicas a lo largo de los 200 años que existe la Homeopatía.

La individualidad es fundamental para curarte

Para poder devolverte la salud con el tratamiento homeopático, es más importante que yo pueda determinar cómo manifiesta todo tu ser -cuerpo, mente y espíritu- el estado de desequilibrio vital.

En otras palabras, tengo que hallar:

  • Los síntomas más tuyos, esos que no compartís con la mayoría de otros pacientes con el mismo diagnóstico
  • El medicamento que haya enfermado de manera similar a personas sanas

Por eso, frecuentemente, cuando las personas me preguntan: “Doctor, ¿qué puedo tomar para la tos? (o la gastritis, las náuseas, el dolor de cabeza, etc.)”, mi respuesta es: “La homeopatía no tiene remdios para el nombre de tu enfermedad, sino para tu caso en particular”.

Es un concepto muy importante el de la individualidad. Cada persona es única. Cada enfermo es único. Su trataminento también es único, ajustado a su individualidad.

Bien, hoy termino aquí con este tema.

Espero que te sea útil para comprender un poco más sobre la Homeopatía.

Si te quedaron dudas o preguntas, por favor dejame tu comentario más abajo.

También te recomiendo que leas estas otras publicaciones para seguir conociendo más la Homeopatía:

Y, por último, quiero invitarte a que te suscribas a mi blog, para que puedas acceder a contenidos exclusivos, descuentos para comprar mis eBooks y otras promociones.

Completá tus datos para suscribirte:

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email de confirmación.

Revisa tu bandeja de entrada y haz click en el botón “Quiero suscribirme!” para confirmar tu suscripción.

Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Espero poder compartir mucho más sobre la Homeopatía contigo.

Nos vemos en el próximo post!

Un fuerte abrazo!

¿Qué es el medicamento “simillimum”?

Es el que desea encontrar todo homeópata para curar al paciente de su enfermedad. En este post te cuento por qué es tan importante comprender “la enfermedad individual” en el paciente para encontrar el medicamento simillimum.

La enfermedad más similar en personas sanas

Este es el requisito que debe cumplir un medicamento para ser considerado el “simillimum”.

Estrictamente, en latín, “simillimum” significa “el más similar”. Por lo tanto, el simillimum es el remedio que en las personas sanas produjo la enfermedad más similar a la que tiene el paciente.

Esto se debe a que la Homeopatía cura al enfermo gracias a la Ley de Similitud “similia similibus curentur” (en latín: lo similar se cura con lo similar).

Para que comprendas mejor qué es el simillimum tengo que explicarte primero a qué se considera enfermedad en homeopatía, que es un poco diferente del concepto de la medicina oficial.

La enfermedad no es solo un conjunto de signos y síntomas

Los signos y síntomas no son la enfermedad en sí misma, sino meramente sus efectos o consecuencias.

Es decir, son “luces indicadoras” de un desperfecto, que nos permiten reconocerlo y diferenciarlo de otros.

Por ejemplo, los síntomas de la fibromialgia son bien diferentes a los de la insuficiencia cardíaca. Los de la artritis reumatoide son muy distintos de los de la epilepsia. Los de la gota, nada que ver con los de la esquizofrenia.

Como podés ver, todas estas y las demás enfermedades se manifiestan mediante signos y síntomas que las diferencian de otros procesos patológicos.

Sin embargo, pensar que esos signos y síntomas son la enfermedad en sí misma, sería equivalente a pensar que el testigo indicador de falta de combustible es en sí mismo la falta de combustible.

Y tratar de suprimir esos signos y síntomas, sería como tapar o eliminar el testigo y pensar que se solucionó el problema, sin necesidad de cargar combustible.

El sentido común nos dice que esto no tiene mucho sentido.

No obstante, es justamente lo que hace la medicina oficial. Se ocupa de eliminar los signos y síntomas.

Puede ser que quite los síntomas de artritis reumatoidea, o los de la hipertensión, la insuficiencia cardíaca, la gota, la esquizofrenia, mientras estás tomando sus remedios. Pero al suspenderlos, los síntomas reaparecen.

Si destapás el testigo indicador de falta combustible, seguirá encendido, a menos que soluciones el problema que hace que esa luz se encienda, es decir, a menos que llenes el tanque.

Esto es lo que hace la Homeopatía. Busca solucionar el desperfecto que origina los signos y síntomas.

El desequilibrio de la Energía Vital

Para la anatomopatología y fisiopatología oficiales, el desperfecto que genera los signos y síntomas está a nivel de las de las células, tejidos y órganos y es provocado por una “noxa”.

La “noxa” es un agente, externo o interno, que tiene la capacidad de alterar las funciones de las células, tejidos u órganos.

Por lo tanto, los tratamientos convencionales apuntan a evitar los efectos de las noxas, ya sea evitando el contacto con ellas o bloqueando sus efectos nocivos.

Por tomar un ejemplo, en la artritis reumatoide, tu cuerpo “ataca” a tus propias articulaciones usando el mismo mecanismo que utiliza contra los gérmenes causantes de enfermedades infecciosas, es decir, tu sistema inmune -tus defensas-. Esta sería la “noxa”.

Entonces, el tratamiento convencional buscará evitar esta reacción, con remedios que bloqueen tus defensas. O sea, tapan el indicador sin solucionar el desperfecto.

En cambio, para la Homeopatía, el desperfecto está en un nivel “no-material” y es a ese nivel que va a actuar para curarte.

O sea, siguiendo con el ejemplo de la artritis reumatoide, va a solucionar el “por qué” tu cuerpo se está defendiendo de tus articulaciones. Una vez solucionado esto, las articulaciones se desinflaman.

¿Qué quiere decir que el desperfecto está en “un nivel ‘no-material'”?

Quiere decir que no está en las células, ni en los tejidos, ni en los órganos.

Éstos son simplemente los “lugares donde se manifiesta” el desperfecto, pero no son el desperfecto en sí mismo.

En realidad, el desperfecto está a nivel de tu Energía Vital.

La Energía Vital es la “causa” por la cual funcionan todas las células, tejidos y órganos. Y todos los seres vivientes.

En otras palabras, cada célula, tejido u órgano “funciona” porque tiene “vitalidad”. Esa vitalidad no proviene de su materia, porque si no, después de la muerte seguirían funcionando.

Todos sabemos que no es así. Después de la muerte, dejan de funcionar todos los órganos, tejidos y células. En otras palabras, dejan de obedecer a las “leyes de la vida” y empiezan a obedecer a las “leyes de la materia sin vida”.

La vitalidad proviene de la Energía Vital, que es el principio inmaterial que anima al organismo viviente.

Mientras estás vivo, todo funciona.

Entonces, puede que funcione bien o mal. Si tu cuerpo funciona bien, se llama salud. Si funciona mal, se llama enfermedad.

Como la que le “da la órden” para que funcione es la Energía Vital, entonces cuando algo funciona mal, la falla está a nivel de esta Energía y no en el órgano, tejido o célula en sí mismo.

Siguiendo este razonamiento, eso es lo que se debería solucionar para que, no solamente desaparezcan los signos y síntomas (enfermedad), sino que el organismo recupere su normal funcionamiento (salud).

Y esto es lo que hace la Homeopatía.

En conclusión, para la Homeopatía:

  • La “verdadera enfermedad” es el desequilibrio de la Energía Vital.
  • Éste se manifiesta mediante alteraciones en la función y/o estructura de las células, tejidos y órganos (signos y síntomas)
  • Los signos y síntomas no son la enfermedad en sí misma, sino sus efectos
  • Las células, tejidos y órganos que presentan signos y síntomas son los lugares donde se manifiesta la enfermedad, tampoco son la enfermedad en sí misma
  • Para curar al enfermo hay que equilibrar su Energía Vital
  • Esto se logra con el medicamento simillimum
  • Que es el que provocó un desequilibrio similar al del enfermo en las personas sanas

¿Te interesó este artículo? Entonces, seguro te van a interesar estos otros:

Y si querés aprender más sobre la homeopatía, suscribíte completando formulario de más abajo y accedé al contenido exclusivo y otros beneficios para suscriptores.

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, no te olvides de revisar tu correo no deseado. Seguramente el email está allí.

Desmarcá como spam mi email para recbir los correos que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Completa el formulario para suscribirte:

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Hasta el próximo post!

Un fuerte abrazo!

¿Las “dosis homeopáticas” son realmente efectivas?: Cuatro Principios que explican su efectividad

El tema más cuestionado a la Homeopatía por la medicina oficial es el de las “dosis homeopáticas”. Según el criterio materialista de la medicina oficial, dosis tan pequeñas no podrían hacer ningún efecto y, tomar un remedio en dosis homeopáticas, sería equivalente a tomar agua o azúcar.

En este post te voy a contar cuatro principios que explica cómo es que las “dosis homeopáticas” son tan efectivas a pesar de estar altamente diluidas.

1. La cantidad no hace a la cualidad

Una gota de pintura blanca es de color blanco. Diez gotas de pintura blanca son de color blanco. Un centenar de litros de pintura blanca también serán de color blanco.

Una gota, diez gotas, cien litros son la cantidad. El color blanco es la cualidad. Por más que uno siga agregando o quitando “cantidad” de pintura de color blanco, su “cualidad” seguirá siendo la misma. Jamás pasará a ser roja o verde, ni de ningún otro color.

Este el primer principio que tenés que tener en cuenta para comprender cómo actúan las llamadas “dosis homeopáticas”.

En la composición de los remedios homeopáticos, la cantidad del producto original no puede detectarse porque está altamente diluido. En otras palabras, la concentración química de la sustancia original es indetectable.

Este fenómeno se observa en varios tratamientos de la medicina convencional. La magnetoterapia, la radioterapia para el cáncer, los tratamientos con luz ultravioleta, entre otros, se realizan valiéndose de las propiedades físicas de los elementos utilizados. En ellos tampoco existe una sustancia químicamente activa que intervenga. En otros términos, son tratamientos con “energía”.

¿Puede negarse la acción terapéutica de estos tratamientos por el simple hecho de no intervenir una “sustancia químicamente activa”? Debido a la evidencia en el campo de la terapéutica y la investigación, resulta imposible negar dichos efectos. Éstos son análogos a los efectos de las dosis homeopáticas, lo cual también ha sido demostrado clínicamente y mediante investigaciones en animales, plantas, células y microorganismos.

De este se desprende el siguiente principio.

2. El organismo viviente puede ser influenciado sin necesidad de una sustancia químicamente activa

Según la farmacología convencional, una droga (sustancia químicamente activa) puede actuar sobre el organismo porque existe previamente un mecanismo en el cual ella interviene como estimulante o inhibidora.

Una droga es una sustancia químicamente activa y, como tal, está compuesta por moléculas. Los experimentos que realiza la farmacología convencional, sean in vitro, en animales o en enfermos, apuntan a demostrar la eficacia de dicha sustancia químicamente activa para modificar tal o cual proceso fisiológico o patológico preexistente y que no ha sido provocado por esa misma sustancia.

Sin embargo, la fisiología no solo se modifica por sustancias químicas.

Además de los tratamientos que mencioné antes, hay situaciones o asuntos que modifican tu fisiología.

Un susto, por ejemplo, hace que tu cuerpo libere adrenalina y que aumenten tus frecuencias cardíaca y respiratoria, que se contraigan tus pupilas y aumente tu presión arterial, entre otras reacciones.

Da igual si te asustaste por presenciar un hecho real, ver una escena de una película de terror, tener una pesadilla o por tu propia imaginación.

¿Qué sustancia químicamente activa emiten este tipo de situaciones?

Ninguna. Son solo estímulos para tus sentidos, sin ninguna sustancia químicamente activa que intervenga entre dicho estímulo y los órganos de tus sentidos.

Sin embargo, todos esos estímulor harán que se desencadene una cascada de eventos fisiológicos que terminan en la liberación de adrenalina por las glándulas suprarrenales, con todos sus efectos correspondientes.

No es chiste el tema de los sustos. Inclusive hay personas que han tenido convulsiones y hasta infarto agudo de miocardio o un paro cardíaco por un susto.

Con este ejemplo y muchos otros similares podemos hacer al menos dos conclusiones:

  • Las sustancias químicas (fármacos, tóxicos, etc.) son una de las tantas influencias que pueden modificar la fisiología
  • Así como una influencia en la que no interviene una sustancia química (fármaco, tóxico, etc.) puede enfermarte o incluso provocar tu muerte, hay otras que pueden mejorar tus síntomas o curarte

Veamos un tercer principio

3. E = mc2

“La Energía (E) es igual a la masa de un cuerpo (m) acelerada al cuadrado de la velocidad de la luz (c2). Esta famosa ecuación de Einstein establece que existe una igualdad entre la materia y la energía.

En otras palabras, la materia es lo mismo que la energía, pero en un estado más condensado. O, lo que es lo mismo, la materia es, en esencia, “energía potencial”. Solo que como la podemos “ver y tocar” la llamamos “materia” en vez de “energía”.

La ecuación de Einstein nos demuestra que una pequeña cantidad de materia posee una enorme energía potencial. Esto fue demostrado por él mismo con la fisión nuclear, en la que “romper” el núcleo de un átomo de uranio produce la misma energía que quemar una tonelada de leña. O sea, una enormidad de energía contenida en un solo átomo sumamente diminuto.

De esto se desprende el siguiente principio.

4. No es necesario una gran cantidad de materia si se puede liberar su “energía potencial”

Esto es lo que hace la técnica farmacológica con la que se preparan los remedios homeopáticos: libera su energía potencialmente curativa y, entonces, no es necesario utilizar tantos “miligramos” de medicación para lograr un efecto terapéutico. Esto ha sido demostrado in vitro e in vivo en numerosos estudios, como el Estudio de Cohorte EPI3 y otros que podés leer en sitios como el de la Liga Médica Homeopática Internacional, Google Académico, Pubmed.gov, etc.

El polen del musgo Lycopodium clavatum, es considerado inerte por la medicina oficial. En la época de Hahnemann, padre de la Homeopatía, se lo usaba para dos cosas bastante disímiles:

  • Para hacer “efectos especiales” en obras de teatro
  • Para recubrir los comprimidos de medicamentos demasiado irritantes

El primer uso era por su alta combustibilidad. Se lo llamaba “azufre vegetal” y se lo usaba para imitar relámpagos en las obras de teatro.

El segundo uso era porque se lo consideraba inerte, es decir, que no poseía efectos medicinales. Entonces lo usaban para hacer comprimidos recubiertos y disminuir los efectos tóxicos de los mismos.

En verdad, en su estado bruto, el polen del Lycopodium carece de efectos medicinales.

Sin embargo, es uno de los medicamentos más potentes y de más amplio espectro que posee la homeopatía. Puede utilizarse en pacientes con enfermedades tan variadas como eccemas, neumonías, diabetes, hipertensión, insuficiencia cardíaca, colon irritable y muchas más.

Esto se debe a que la técnica farmacológica homeopática es capaz de liberar su energía potencial.

Te cuento más sobre esta técnica en el siguiente post:

¿Querés saber cómo se elabora un medicamento homeopático?

También puede que te interesen estas otras publicaciones:

Y si llegaste hasta aquí y todavía no te suscribiste al blog, podés hacerlo ahora.

Vas a poder acceder al contenido exclusivo, beneficios y promociones que he preparado para las persona que están realmente interesadas en conocer la Homeopatía.

Si sos uno de ellos, completá el siguiente formulario.

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Nos vemos en el próximo post!

Un abrazo

¿De qué está enfermo el enfermo?

Según la homeopatía, las enfermedades son causadas por alteraciones en el equilibrio dinámico del organismo.

Unificando criterios

Según la medicina hipocrática “no hay enfermedades, sino enfermos”. Según la medicina galénica, en la que en la actualidad se basa la medicina convencional, “no hay enfermos, sino enfermedades”. No se trata de dar la razón a uno u otro sistema, sino de tomar lo bueno de cada cual.

“No hay enfermedades, sino enfermos”

Este postulado hace hincapié en la observación y comprensión de la integridad del fenómeno salud-enfermedad y la unidad cuerpo-mente-espíritu. Da gran importancia al aspecto sensible humano, a la consideración del paciente como persona (el “enfermo”) y al tratamiento individualizado (personalizado)= “distintos enfermos, distinto tratamiento”.

“No hay enfermos, sino enfermedades”

Esta teoría propone las “enfermedades” como conjuntos de síntomas que se repiten de una forma similar en los distintos sujetos. Esto da lugar a la generalización del tratamiento, o tratamiento por el “nombre propio” de la enfermedad = “A distintos enfermos con los mismos síntomas, mismo tratamiento”.

“El todo es más que la suma de las partes”

Sumando estos dos puntos de vista, tendremos un criterio más amplio.
Esto es lo que ha logrado la homeopatía. Según su doctrina, la “enfermedad” es “una manifestación más” de un desequilibrio dinámico integral que afecta a todo el paciente, no solamente a los órganos que manifiestan esa “enfermedad”.
Parece un trabalenguas. De ahí la pregunta que da el título a esta nota: ¿De qué está enfermo el enfermo?

La enfermedad es un desequilibrio dinámico de la Energía Vital

La energía vital es la fuerza invisible (inmaterial) que anima al organismo (material).
Es la que hace que nuestros átomos de carbono, nitrógeno, hidrógeno, etc., no se comporten igual que en la materia inanimada. La que hace que el corazón siga latiendo, que el cerebro emita señales eléctricas, que los intestinos posean movimientos peristálticos, etc.

Cuando esta fuerza invisible está en equilibrio, todas las funciones orgánicas son armónicas y el paciente experimenta una especial sensación de bienestar.
Cuando la energía vital se desequilibra, la armonía de las funciones orgánicas se rompe y aparecen diferentes grupos de signos y síntomas, llamados “enfermedades”, cada uno según la causa desencadenante del desequilibrio.

Tipos de enfermedades

La energía vital puede desequilibrarse por causas externas (gérmenes, químicos, factores climáticos, traumatismos, etc.) o internas (herencia), dando lugar a dos tipos de enfermedades: agudas y crónicas.

Las enfermedades agudas, son las de aparición súbita y curso rápido. Su evolución es pasajera, ya sea porque la energía vital puede volver espontáneamente al equilibrio o porque provocan la muerte del enfermo. El ejemplo más típico es el de las epidemias de enfermedades infecto-contagiosas. También en este grupo se ubican los resfriados, las insolaciones, las indigestiones, las crisis de ansiedad, etc.

Las enfermedades crónicas, son aquellas de “comienzo imperceptible”, de curso lento y “evolución solapada y progresiva”, que con el tiempo llevan al organismo a alejarse gradualmente del estado de salud. En este caso, la energía vital desgastada por este prolongado proceso de desequilibrio, no puede volver a equilibrarse por sí misma. Solo puede “permitir el desarrollo de estas enfermedades”, hasta la “destrucción final del organismo”. Ejemplos típicos son: la hipertensión, la diabetes, el cáncer, la enfermedad de Alzheimer, la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple, etc.

La Salud es el equilibrio de la Energía Vital

La salud no es la mera “ausencia de síntomas”, sino el estado de equilibrio de la energía vital.

Como decía antes, cuando la energía vital está en equilibrio, hay armonía en toda función y sensación. Cuando está desequilibrada, aunque no haya síntomas que indiquen una “enfermedad” (en el sentido galénico, es decir con “nombre propio”), encontraremos alteraciones sutiles, como variaciones del humor, falta de energía, un leve insomnio, etc., etc., sensación de malestar.

Estas manifestaciones peculiares de sufrimiento, evidencian desequilibrio. La persona no se siente bien. Puede quejarse simplemente de que se siente enfermo y, tras extensas investigaciones, no se da con el “nombre” de una enfermedad, porque tal vez sus análisis y el examen físico están “dentro de los valores normales”.

¿Qué hacemos con este paciente? Debemos tratar su problema “desde la raíz”. Si solo aliviamos sus molestias (efectos) sin tratar su desequilibrio dinámico (causa, “raíz”), no tardará en aparecer una “enfermedad” con “nombre propio”.

“La única y elevada misión del médico es restablecer la salud de los enfermos…”

Mediante el tratamiento homeopático, utilizando sustancias cuyos efectos en el hombre sano sean similares al conjunto de síntomas del enfermo (Ley terapéutica de la Similitud), buscamos restablecer el equilibrio de la energía vital.

Gracias a la observación clínica, sabemos que en el caso de las enfermedades crónicas, quitar el grupo de síntomas actuales no garantiza devolverle la salud al enfermo.

Comparado con un automóvil, esto equivale a “romper la lamparita” del tablero en vez de solucionar el problema más profundo que dio origen a que ésta se encienda, como explica el Dr. Dana Ullman, médico homeópata estadounidense.

Cuando quitamos un conjunto de síntomas, si no modificamos el desequilibrio de la energía vital que los sustenta, tarde o temprano se manifestará alguna alteración en otra parte del organismo.

Tomemos como ejemplo un paciente al que se ha curado un eccema y que más adelante desarrolló un cuadro de asma bronquial, algo bastante frecuente en la práctica.

Según la medicina convencional, se ha “curado” la enfermedad “anterior” (eccema) y ahora hay que tratar esta “nueva” enfermedad (asma bronquial).

Según la homeopatía, se han suprimido los síntomas anteriores y aparecieron nuevos síntomas del mismo desequilibrio crónico de la energía vital.

Esto es como si en una manguera pinchada tapáramos la boca de salida. A su debido tiempo, veríamos salir el agua por cada lugar en donde esté pinchada. Solo cambia el lugar de manifestación. La causa primordial permanece intacta.

Al restablecer poco a poco la armonía de la Energía Vital mediante el tratamiento homeopático, la “enfermedad” (en sentido galénico) pierde su fundamento. Las estructuras y funciones recuperan la armonía y, finalmente, desaparecen los síntomas.

Cuando se efectúa una curación homeopática, el paciente, además, se siente libre y armónico en su mente y su ánimo. En el futuro, un simple resfrío o una erupción inocente, en lugar de una enfermedad cada vez más grave y destructiva, indicará que se ha vuelto a desequilibrar.

Es la evolución que solemos ver en nuestros pacientes y la que hemos experimentado cuando nos tocó estar “del otro lado del escritorio”.

Hasta aquí llego por el momento. Si querés concer más a fondo la homeopatía, tengo una propuesta que te va a encantar. Hacé click en el siguiente enlace para conocerla.

Ir a la propuesta

En este post he compartido mucha información, ¿te mareaste un poco?

Si te quedaron dudas o algo no está muy claro, por favor dejáme tu comentario.

También podés leer mis otros posts para comprender un poco más sobre cómo funciona la Homeopatía:

También podés suscribirte al blog para recibir actualizaciones.

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Completa el formulario para suscribirte:

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Nos vemos en el próximo post!

Un abrazo

Características del tratamiento homeopático

El tratamiento homeopático busca equilibrar al paciente, curando su enferemdad desde la raíz. Utiliza dosis mínimas, infinitesimales, para minimizar los efectos adversos.

A continuación, te voy a contar en detalle sobre sus principales características.

Homeopaticidad

El tratamiento homeopático se basa en equilibrar al paciente física y emocionalmente con un medicamento que haya provocado en personas sanas un estado de desequilibrio similar al suyo. Esto es conocido como “homeopaticidad”.

En otras palabras, para curar de raíz tu desequilibrio psicofísico, la medicación debe tener el mayor grado de “homeopaticidad”.

Por ello, tengo que investigar los detalles más individualizantes de tus síntomas para encontrar la medicación más homeopática posible. Y cuando ésta actúe sobre tu organismo, va a desaparecer tu enfermedad y además te vas a sentir mejor emocionalmente, en equilibrio.

Eliminar los síntomas no equivale a curar la enfermedad

Los síntomas son solo luces indicadoras de un desperfecto general en el funcionamiento de tu mente-cuerpo.

La verdadera enfermedad es ese desperfecto general que se ubica a nivel más profundo, energético, y afecta las sensaciones y funciones de tu mente-cuerpo. Por ello, eliminar los síntomas no equivale a curar la enfermedad.

Si solamente te indico remedios que “quiten” tus síntomas físicos y “eliminen” tus molestias emocionales, sin corregir el desequilibrio energético del que dependen, es muy probable que te sientas mejor, pero eso sería como tapar las luces indicadoras del tablero de un vehículo. Tapás la luz y no solucionás el desperfecto que hizo que se encendiera, entonces, en el futuro vas a tener un problema más serio.

El objetivo del tratamiento homeopático es solucionar el desperfecto que hizo que se encienda esa luz indicadora. Eso se logra equilibrando a tu organismo con una sustancia capaz de desequilibrarlo de una manera similar.

La dosis hace al remedio

Las sustancias medicinales tienen una carcterística muy llamativa: su efecto varía según la dosis. Por este fenómeno, la misma sustancia puede provocar o hacer desaparecer un desequilibrio en el funcionamiento de tu organismo y emociones. Este es un principio de la naturaleza.

Te cuento algo que observamos frecuentemetne en pediatría con el té de manzanilla.

Es muy común que las madres les dan té de manzanilla a sus bebés para aliviar los cólicos que tienen durante la etapa de lactancia.

Una pequeña dosis de manzanilla puede aliviar esos cólicos de manera rápida y eficaz.

Sin embargo, si le llenan la mamadera de té, esta es una dosis muy elevada para un lactante o recién nacido y el efecto que produce es justamente un cuadro de: cólicos y distensión abdominal y una crisis de llanto, caprichos que pone casi violento al bebé.

Primero no dañar

Esto es lo primero que juramos los médicos el día que nos entregan el título y asumimos la responsabilidad de cuidar la salud de la sociedad.

La utilización de pequeñas dosis, infinitesimales, es exclusiva de la homeopatía. Uno de sus fundamentos es, precisamente, “primero no dañar”.

Otro, simplemente, obedece al principio de “energía de activación”, que postula que “la cantidad de energía necesaria para que se produzca una reacción química es la mínima”.

El tercero, es lo ya mencionado en el apartado anterior: el efecto de una sustancia varía según la dosis.

Siguiendo este razonamiento, no tiene sentido utilizar dosis elevadas que puedan provocar daños “extra” en los órganos del paciente.

Estas son algunas características fundamentales del tratamiento homeopático que deseo compartir con vos y tu familia para que puedan conocer los detalles de la homeopatía.

Si te quedó alguna duda o tenés alguna pregunta sobre este artículo, por favor dejame tu comentario más abajo.

Si te gustó esta nota, hay muchas más que podés leer en Homeopatía Dr. Parapar.

Para acceder a más contenidos y beneficios exclusivos, suscribíte completando el formulario de más abajo.

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Homeopatía: La Terapéutica de las “tres íes”

¿Has escuchado algo sobre la Homeopatía y querés conocer más? O, ¿Nunca has escuchado sobre ella?
Bueno. En este post te cuento de qué se trata esta maravillosa medicina natural.
Aunque comienza con “H”, la llamo… La Terapéutica de las “tres íes”

La 1ª “i”, de “Integral”

La homeopatía es una medicina integral porque considera al enfermo en su conjunto: cuerpo-mente-espíritu.

No tratamos órganos, no antidotamos síntomas. Nuestro único objetivo es curar al paciente de su enfermedad, tratando la causa, no los efectos.

Si me consultás porque tu hígado funciona mal, no te voy a decir que te esperes en la sala mientras interrogo y examino a tu hígado! Te voy a estudiar entero, tal como viniste.

No veré tu “parte afectada”, sino el todo. Estudiaré cada parte, sin perder de vista que todas funcionan de manera integrada. Independiente pero integrada.

Por eso es que sostengo que la homeopatía es una medicina integral.

Para enterarte más en profundidad sobre este enfoque integral, te recomiendo leer: ¿De qué está enfermo el enfermo?

La 2º “i”, de “Individual”

Al abordar tu caso desde la concepción que sos un todo indivisible, te individualizo.

Cada individuo muestra la enfermedad de una manera diferente a otro que padece lo mismo. Por ejemplo: Pueden haber 5 personas con gripe.

  • “A” tiene grandes dolores corporales y está muy decaido. Tiene pocas secreciones respiratorias y mucha sed. Su cuadro se fue desarrollando lentamente hasta que ha empeorado mucho al cabo de una semana y amenaza la bronquitis o la neumonía. Se lo ve muy irritable, a pesar de su debilidad.
  • “B” tiene fiebre de casi 40ºC y está también muy débil, tanto que al intentar levantarse empalidece y se desmaya, o casi. Pero no puede estar quieto, está agitado, con un temor irracional a la muerte.
  • “C” no solo tiene fiebre de 40ºC sino que tiene delirios, sobre todo con animales salvajes y cosas horribles. Está todo colorado e irradia calor a varios centímetros del cuerpo. Pero no suda, salvo las partes que apoyan en la cama. Tiene sed. Pero cuando intenta tragar líquidos tiene un espasmo en la garganta.
  • “D” apenas si tiene unas líneas de fiebre y está totalmente postrado. Pero cuando orina bastante se siente mejor. Tiene la cara toda hinchada, abotagada. La mente embotada. Gran debilidad muscular y sensación de parálisis. Últimamente se lo veía muy cobarde, especialmente ante los exámenes o compromisos que debía enfrentar.
  • “E” ha caído rápidamente en cama, con unos dolores tremendos. Le duele de la punta de la cabeza a los pies. Son dolores en los huesos, como si estuvieran quebrados o hubiese sido molido a palos. No puede casi estar acostado, por la sensación de que cada hueso está golpeado o magullado. Su estado impresiona muy malo. Se queja y grita por los dolores. No tolera el mínimo movimiento ni toser. Ambas cosas empeoran sus dolores. A pesar de eso, está ansioso y no puede estar quieto, se queja y se desespera

En los ejemplos anteriores, el “nombre” de la enfermedad es “gripe”. Cada paciente no muestra “la” gripe, sino “su” gripe. Es decir, cada signo y síntoma de esta enfermedad, tiene un tinte personal, una modalidad característica propia de cada individuo que la padece. Por supuesto que cuando estas modalidades coinciden en varios sujetos con la misma enfermedad, todos ellos deberán tomar el mismo medicamento.

Sin embargo, aunque el “nombre” de la enfermedad sea el mismo, si los pacientes presentan modalidades características diferentes, cada uno recibirá un remedio diferente.

Por eso la homeopatía es un tratamiento individual, personalizado.

La 3ª “i”, de “Independiente”

La homeopatía es independiente de otros sistemas terapéuticos porque tiene su propia base científica y sus propios medicamentos.

Hay quien dice: “Medicina hay una sola, la homeopatía es una terapéutica”.

Tiene razón. La medicina es la ciencia y parte de lo que ella abarca es la terapéutica.

Cada médico es libre de decidir qué terapéutica aplicar en los enfermos, según su experiencia o elección. Cada terapéutica tiene sus bases y fundamentos y su propia farmacología.

Hay tres conceptos que son muy importantes para comprender las bases de la homeopatía:

  1. Ley de similitud
  2. Remedio único
  3. Dinamización

Ley de Similitud

La Ley de similitud es lo que le da el nombre a la homeopatía (homeo: similar; patía: enfermedad). Significa “curar con lo similar”. Es decir, dar al paciente un remedio que haya producido un conjunto de signos y síntomas similares a los de su enfermedad, pero en personas sanas.

El remedio único

Lo que acabo de contarte, es justamente la base de por qué utilizamos frecuentemente un remedio único. Tomamos la enfermedad en su conjunto, con todos sus síntomas y elegimos un solo remedio que haya producido un conjunto muy similar en personas sanas.

Es el conjunto lo que importa, no los síntomas aislados. Otra vez, el criterio integral.

Y, la mayoría de las veces, dos remedios no harán mejor trabajo que uno. En homeopatía “más” no es “mejor”. Por el contrario, utilizar varios remedios, por lo general, es contraproducente.

Dinamización

La dinamización es la técnica de preparación de los remedios homeopáticos. Consiste en diluir la sustancia a concentraciones mínimas y someter a fricción las diluciones, mediante sacudidas vigorosas.

Esto provoca un cambio en las propiedades físicas de las sustancias, no en la composición química.

Si deseas conocer más sobre los remedios homeopáticos, qué son y cómo se preparan, lee mi post: “¿Cómo están hechos los remedios homeopáticos?”

Bien hasta aquí te he mencionado las “tres íes” de la homeopatía.

Hay mucho más para hablar, pero lo dejaré para otros posts.

Ahora me gustaría que me ayudes a escribir sobre lo que te interesa de la homeopatía.

Por favor responde la siguiente pregunta en el hilo de comentarios debajo de este post:

¿Qué más te gustaría saber acerca de la homeopatía?

Espero tu respuesta!

Y no olvides suscribirte al blog para recibir todas las actualizaciones!

Luego de completar el formulario con tus datos, recibirás un email para que confirmes tu suscripción.

Revisa tu bandeja de entrada. Allí encontrarás el email para la confirmación de tu suscripción. Deberás darme tu consentimiento para que puedas recibir mis novedades.

Si no lo encuentras en la bandeja de entrada, revisa tu correo no deseado. Seguramente el email está allí. No olvides desmarcarlo como spam para recbir los emails que te voy a enviar con mis actualizaciones.

Completa el formulario para suscribirte:

Estaré muy feliz de que formes parte de la comunidad de Homeopatía y Bienestar.

Nos vemos en el próximo post!

Un gran abrazo

La Homeopatía: Una Medicina Eficaz, Segura y Económica

La Homeopatía es una medicina natural, un sistema médico-terapéutico independiente creado hace más de 200 años, con sus propias bases y fundamentos científicos.

En este post voy a contarte tres aspectos que la hacen una medicina de primera elección.

1. La Homeopatía es una medicina eficaz

Así lo demuestran los estudios científicos realizados desde sus orígenes hasta la actualidad.

Por ejemplo, un estudio muy respetado en Europa, el “EPI3-LASER”.

Este estudio realizado en Francia, incluyó 4 sub-estudios y más de 11.000 pacientes que consultaron a médicos convencionales, homeópatas y mixtos por cuadros de molestias musculares, infecciones de vías respiratorias altas, trastornos del sueño, ansiedad y depresión.

Según este estudio, los pacientes tratados por los médicos homeópatas tuvieron una mejoría clínica similar a la de los que fueron medicados por los médicos convencionales.

Seguro te preguntarás:

Si los resultados clínicos son similares a los de la medicina convencional, ¿cuál es el beneficio de tratarse con homeopatía?”.

Te lo explico en los siguientes puntos

2. La Homeopatía es una medicina segura

Tomando como referencia el mismo estudio, los pacientes tratados con homeopatía usaron menos de la mitad de antiinflamatorios no esteroideos -AINEs-(aspirina, ibuprofeno, paracetamol, etc.) y utilizaron menos antibióticos y antifebriles/antiinflamatorios para las infecciones del tracto respiratorio, en comparación con aquellos que consultaron a médicos convencionales.

El Dr. Peter Fischer, fallecido en 2018 y quien fuera médico homeópata de la reina Elizabeth II, publicó lo siguiente artículo en la web de la Faculty of Homeopathy del Reino Unido:

Este hallazgo es de considerable importancia en el ámbito de la salud pública, dado que la resistencia a los antibióticos es un problema mayor a nivel mundial hoy en día”.

Al tomar menos AINEs y antibióticos, los pacientes medicados con homeopatía sufren menos efectos adversos durante el tratamiento.

A las dosis acostumbradas, los remedios homeopáticos carecen de efectos adversos, o estos son muy leves. Por este motivo, pueden utilizarse con mucha seguridad en bebés, niños y embarazadas.

Esto hace que la Homeopatía, además de eficaz, sea una medicina más segura.

3. La Homeopatía es una medicina económica

Cuando comparás precios, los remedios homeopáticos resultan, a menudo, la mitad más económicos que los convencionales.

Como no utilizamos drogas sintéticas, el costo de producción es mucho menor.

Además, como en los tratamientos homeopáticos se utiliza muy frecuentemente un solo medicamento por vez, el costo es aun más bajo que el de tratamientos convencionales.

Si tenés una faringitis con fiebre, decaimiento, dolores musculares y tos, un solo remedio homeopático puede curarte.

En vez de usar uno para la fiebre y los dolores musculares, otro para la tos y un antibiótico por la infección, en homeopatía utilizamos un remedio que cure el cuadro completo.

Eficacia, seguridad y bajo costo. Estas tres características de la homeopatía hacen que cada vez más personas la elijan para curar sus enfermedades y ganar en salud.

Si este artículo te ha sido útil, podés dejarme tu opinión en la sección de comentarios.

Si deseás saber más sobre la Homeopatía y acceder a información más detallada y contenidos exclusivos, suscribíte completando el formulario de aquí abajo.

Al completar el formulario, recibirás automáticamente un correo electrónico para confirmar tu suscripción.

No olvides revisar tu bandeja de entrada y confirmar tu suscripción a la brevedad para acceder a mis novedades.

También revisa tu carpeta de Correo no deseado, a veces los los emails de confirmación pueden entrar directamente allí, dependiendo de la configuración de tu cliente de correo.

No olvides desmarcar a Homeopatia y Bienestar como Spam para que mis futuros correos ingresen directamente en tu bandeja de entrada.

Ahora sí, el formulario!

Muchas gracias!

Estaré muy feliz de compartir más información sobre la homeopatía contigo.

Te veo en el próximo post!

Un fuerte abrazo